Genómica y COVID-19: Un estudio único de la enfermedad a nivel mundial.
En 2020, la epidemia de coronavirus asoló el planeta y con ella comenzó una carrera en la comunidad científica por ser los primeros en publicar estudios y aportar datos que ayudasen a esclarecer el suceso. Uno de esos investigadores fui yo, un veterinario clínico de perros y gatos que pasaba consulta de medicina natural en el centro de Sevilla. ¿Puede tener menos relación un tema con el otro? Aparentemente sí, pero en mi artículo The intestinal perspective of COVID-19: NOS2 and AOC1 genes as epidemiological factors, and a homeopathic approach to their functional improvement (>> CLIC PARA DESCARGAR) explico cómo la homeopatía y la acupuntura ayudan en el desarrollo de fisiopatologías para la infección por SARS-CoV-2, mediante el uso de modelos metabólicos a escala del genoma (GENREs). ¿Le sorprende? No se apure, ahora mismo lo aclaro. Esta tríada, que fusiona las dos citadas terapias naturales con la genómica, fundamenta la conexión de mi trabajo con la pandemia. El propio título de la publicación, La perspectiva intestinal del COVID-19: los genes NOS2 y AOC1 como factores epidemiológicos y un enfoque homeopático para su mejora funcional, ya deja entrever que hay una fusión entre medicina alternativa y ciencia moderna. Pero hay un motivo previo de tipo práctico por el que se me ocurre mezclar una cosa con otra. Cuando se trabaja con homeopatía, las consultas pueden ser tediosas debido a una larga entrevista con el paciente para conocer todos los detalles de su enfermedad y, así, prescribir un medicamento cuyas características casen con toda la información aportada por el enfermo. Este remedio homeopático que se trata de identificar se denomina simillimum, que significa el más semejante sintomáticamente en virtud de la Ley de Similitud. Como decía el Dr. Samuel Hahnemann en imperativo: Similia similibus curentur = Cúrese lo similar con lo similar. El problema en medicina veterinaria es que los datos para dar con ese medicamento idóneo los aporta el propietario del animal afectado, pues este último no se puede expresar en nuestro idioma ni aclarar aquello que interpreta su cuidador. Por tanto, el sistema clásico de anamnesis o interrogatorio pormenorizado de la homeopatía humana no se puede aplicar igual cuando se atiende a mascotas. Así que decidí combinar la homeopatía con la medicina tradicional china para que fuese más fácil identificar el medicamento adecuado para cada paciente. Es una sinergia ya antes utilizada por otros profesionales médicos y veterinarios, con el fin de usar medicamentos homeopáticos y acupuntura conjuntamente para beneficio del paciente. Pero en mi caso, fui un paso más allá y recurrí a la medicina oriental con vistas a investigar la manera en que cada remedio de la homeopatía ayuda al organismo de un enfermo según sus necesidades. Digamos que desarrollé un sistema propio con el que relacionar genes, homeopatía y acupuntura para dar sentido a las patogenesias de los medicamentos homeopáticos, y esto me permitió posteriormente proponer dos modelos de enfermedad específicos basados en los genes NOS2 y AOC1. Ahora lo explico mejor.
La historia del cruce de caminos entre mis investigaciones científicas en terapias alternativas y el COVID-19 tiene su comienzo en 2018, año en el que empecé a recabar información sobre medicamentos homeopáticos y su posible vinculación con genes concretos del organismo del hombre, los animales y las plantas. La literatura científica está repleta de manuscritos sobre el efecto de la homeopatía a nivel clínico y experimental. En este segundo aspecto cabe destacar que los medicamentos causan la expresión de genes y proteínas en las células expuestas en laboratorios. Esta experimentación in vitro refuerza sus hallazgos con los análisis de glóbulos y gránulos homeopáticos al microscopio electrónico, revelándose que contienen nanopartículas funcionales capaces de provocar la citada expresión génica y proteica. Por tanto, no hay lugar a dudas de que la homeopatía es medicina basada en la evidencia, pero falta desarrollar una teoría y experiencia que explique el mecanismo de acción específico de cada remedio homeopático. En el marco teórico entra mi idea en acción, planteando la hipótesis de si puede haber un solo gen-clave para cada medicamento que pueda justificar la totalidad de síntomas recabados en su patogenesia. Esta es el total de síntomas mentales y físicos que una sustancia natural causa a dosis tóxica, de modo que cuando su efecto nocivo se atenúa por alta dilución en solución acuosa, se logra un efecto terapéutico que permite tratar cualquier enfermedad natural por su parecido con dichos síntomas tóxicos reportados. Aquí el lector debe entender que este proceder terapéutico basado en la semejanza sintomática, entre la patología del paciente y la toxicología del remedio natural puro, debe tener el mismo desequilibrio en el organismo como factor común, tanto si el enfermo padece de forma natural como si lo hace por intoxicación. Mi premisa es que ese punto de encuentro patológico es el gen-clave disfuncional, justificando que los cuadros clínicos se parezcan. Y esta disfunción debe ser a la baja, en forma de inhibición o subexpresión que genere proteína en poca cantidad o de mala calidad, para producir una debilidad raíz que dé paso a los sucesivos síntomas de enfermedad. Este enfoque terapéutico de la deficiencia funcional es una de las formas de abordar los casos clínicos con acupuntura en la medicina tradicional china, por lo que la terapia oriental permite interpretar la homeopatía para encontrar la correlación entre el conjunto de síntomas mentales y físicos descritos en un remedio, que es la ya citada patogenesia, y un gen específico en estado de knockout (fuera de juego). Por suerte, existen muchas publicaciones sobre supresión funcional de genes, que estudian el efecto de la ausencia parcial o total de sus respectivas proteínas codificadas en organismos vivos, sirviendo como soporte científico a mi teoría. Con esta información comencé a estudiar medicamentos homeopáticos y vincularlos con genes clave, llegando a la conclusión de que la patogenesia de Arsenicum album se correlaciona con la deficiencia funcional del gen AOC1 y su diamonooxidasa DAO, y Silicea terra hace lo mismo con el gen NOS2 y su enzima óxido nítrico sintasa inducible iNOS.
El abstract (resumen) de mi manuscrito es el siguiente: «La nueva enfermedad pandémica COVID-19 ha causado estragos en todo el mundo. Su agente infeccioso, SARS-CoV-2, utiliza dos enzimas humanas clave conocidas como convertidora de angiotensina 2 (ACE2) y serina proteasa transmembrana 2 (TMPRSS2) para invadir las células del cuerpo. La primera está codificada por el gen ACE2 y la segunda por el gen TMPRSS2. Ambos tienen una expresión sobresaliente de ARN y proteínas en el intestino delgado en comparación con otros tejidos. Esta ubicación destacada puede estar relacionada con la principal vía de entrada del SARS-CoV-2 al organismo. En el proceso de infección, otros dos genes pueden desempeñar un papel fundamental: NOS2, que expresa la enzima óxido nítrico sintasa inducible (iNOS), y AOC1, que codifica la diaminooxidasa (DAO). Ambos también destacan en el intestino delgado y participan en el metabolismo de las poliaminas. Estas aminas biógenas son importantes para la replicación viral y aumentan cuando los genes NOS2 y AOC1 se infraexpresan. Además, NOS2 muestra una correlación negativa con ACE2 y TMPRSS2, mientras que la histamina no degradada por DAO puede provocar una regulación positiva de ambos genes de los que el virus depende. En conjunto, estos datos sugieren que la inhibición o subexpresión de NOS2 y AOC1 determina la susceptibilidad para enfermar, aumentando el riesgo de infección. Por otro lado, se podría realizar un abordaje terapéutico de la enfermedad con medicamentos homeopáticos. Los experimentos muestran la capacidad de los remedios para estimular la expresión de genes y proteínas, pero aún no se ha establecido una correlación entre los síntomas de cada fármaco y estas expresiones. Aquí se procede a un análisis de las patogenesias de Silicea terra y Arsenicum album sustentado en la literatura científica. El objetivo es proponer una teoría sobre su relación con genes clave, cuyas proteínas expresadas en deficiencia pueden dar origen a la cadena de eventos que desequilibran el ambiente interno (homeostasis) y permiten el desarrollo de síntomas. Silicea parece estar relacionada con NOS2 (gen)/iNOS (proteína) y Arsenicum con AOC1 (gen)/DAO (proteína), siendo necesario realizar estudios que corroboren estos vínculos. Por tanto, el objetivo de este artículo es mostrar la importancia de los genes NOS2 y AOC1 en el desarrollo del COVID-19 y proponer una línea de investigación para evaluar si la homeopatía puede mejorar sus expresiones proteicas.»
Las primeras publicaciones clínicas definían el nuevo coronavirus como una infección digestiva, pero este enfoque fue rápidamente desechado para definir la enfermedad como un proceso respiratorio. Los datos apoyan a los estudios piloto, porque como describo en la entrada de mi artículo los genes ACE2 y TMPRSS2, y sus respectivas proteínas, se concentran de forma sobresaliente en el aparato digestivo. Y ACE2, que es el más importante de los dos promotores de la infección, tiene funciones cardiovasculares protectoras a través de las sustancias químicas que regula en el sistema circulatorio, además de facilitar la dilatación de vasos sanguíneos para propiciar la digestión. Esto lo hace en contraste con la vasoconstricción mediada por el gen ACE y su enzima convertidora de angiotensina 1, que también destacan en el intestino. Con lo cual, el COVID-19 es técnicamente una patología vascular y su vínculo con el sistema gastrointestinal es que hay una relación entre el aparato cardiovascular y el intestino delgado ya conocida y descrita por la ciencia moderna y la medicina tradicional china. El lector encontrará en mi artículo la relación entre los cinco genes citados aquí, que son ACE, ACE2, TMPRSS2, NOS2 y AOC1, y cómo su estudio pormenorizado permite la elaboración de mecanismos de enfermedad específicos para cuando los dos últimos sufren una expresión negativa por distintos motivos. Estas dos fisiopatologías son únicas en el mundo (> Figuras 1 y 2).
Mi propuesta de que los genes NOS2 y AOC1 son factores epidemiológicos fundamentales para el desarrollo de la infección por SARS-CoV-2 está respaldada por publicaciones científicas independientes. Un primer estudio es el divulgado por el laboratorio internacional SYNLAB, que en el 60º Congreso de la Sociedad Húngara de Medicina de Laboratorio de 2021 presentó sus resultados sobre el diagnóstico de la deficiencia de diaminooxidasa (DAO) y la hipótesis de que el aumento de pacientes intolerantes a la histamina se debe a la infección por el coronavirus. El departamento de Inmunología del laboratorio, responsable del estudio, afirma haber llegado por su cuenta a la misma conclusión genómica sobre la importancia de los genes NOS2 y AOC1 en la epidemiología del COVID-19, respaldando así el contenido de mi manuscrito. Un segundo estudio de 2023, realizado por científicos chinos pertenecientes a laboratorios y departamentos de las universidades de Harvard y Shangai, da soporte a mi publicación con sus resultados sobre los genes implicados en la pérdida de gusto y olfato en los pacientes afectados por el virus SARS-CoV-2. En el interés de los investigadores por conocer la base genética de la alteración de las capacidades olfativas y gustativas de los pacientes infectados, aplicaron una metodología de la inteligencia artificial para discernir 15 genes de un total de 58.929 niveles de expresión génica. Uno de ellos es AOC1, sustentando este resultado mis conclusiones de forma brillante. Además, los autores de este trabajo refieren mi publicación para afirmar que dicho gen, junto con NOS2, son los dos factores epidemiológicos principales asociados con los trastornos neurológicos que causan la pérdida de gusto y olfato en pacientes con COVID-19. Dada la importancia de mi descubrimiento, he redactado un documento y realizado una presentación llamados Estudios genómicos y coronavirus (COVID-19) (>> CLIC PARA DESCARGAR COPIA DEL WORD EN PDF | >> CLIC PARA DESCARGAR COPIA DEL POWERPOINT EN PDF) con vistas a realizar conferencias. En esta ponencia se recoge todo lo justificado aquí, la traducción al español de mi publicación original de 2020 y las explicaciones concernientes a los estudios y otros trabajos que sustentan mi hipótesis y marco teórico.
Por último, quiero resaltar que en mi artículo se propone por primera vez en la historia un mecanismo de acción específico para dos medicamentos homeopáticos, que son Silicea terra y Arsenicum album. La vinculación del primero con NOS2 (gen)/iNOS (proteína) y el segundo con AOC1 (gen)/DAO (proteína) se basa, como ya se ha dicho antes, en la correlación encontrada entre la inhibición o supresión de dichos genes y proteínas, descrita en estudios científicos tipo knockout, y los principales síntomas mentales y físicos recabados en las respectivas patogenesias de ambos medicamentos homeopáticos. Ciertamente es una propuesta teórica que debe ser confirmada mediante experimentación, pero está bien fundamentada y respaldada por los datos de la literatura científica. Otras relaciones entre genes clave y homeopatía se irán revelando en futuras publicaciones.
Vídeo resumen de mi investigación sobre genómica y coronavirus, con explicación breve de mi descubrimiento científico sobre el COVID-19.
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Álvaro Millán Macías. Veterinario colegiado 411809. Diplomado IVAS en Acupuntura Veterinaria. Especialista en Homeopatía Veterinaria. Investigador independiente.
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